Carta del
Presidente

Antonio Brufau Niubó

Queridos accionistas,

Cada año, este Informe Anual me ofrece la oportunidad de compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la evolución del sector energético. En esta ocasión, me gustaría explicarles por qué las empresas que nos dedicamos a facilitar energía a la sociedad estamos inmersas en un proceso de transformación tan profundo como necesario.

En todo el mundo, las empresas energéticas hemos empezado a explorar nuevas posibilidades más allá de nuestros negocios tradicionales, al tiempo que estamos cambiando nuestra forma de trabajar. Todo ello con un doble objetivo: dar respuesta a la creciente demanda de energía y seguir haciéndolo de forma eficiente y respetuosa con el planeta y con la sociedad.

Como compañía, una de nuestras fortalezas para cumplir estos objetivos es el negocio de Exploración y Producción. Nuestra presencia global y la calidad y diversidad de los activos nos aseguran poder atender la creciente demanda de energía actual y futura de la sociedad. En el año 2017 nuestras reservas probadas netas ascendieron a 2.355 millones de barriles equivalentes de petróleo y logramos un ratio de reemplazo de reserva orgánica del 93%. Estas cifras garantizan que vamos a ser capaces de seguir incorporando recursos para mantener nuestro papel protagonista como proveedor de energía eficiente, sostenible y competitiva para millones de personas en todo el mundo.

Para cumplir estos objetivos de forma sostenible, hace tiempo que hemos situado la innovación y la tecnología en el centro de nuestra estrategia empresarial. Llevamos años realizando una fuerte inversión en I+D+i. Hemos apostado por un modelo de innovación basado en la colaboración con socios tecnológicos para el desarrollo de proyectos y la inversión en startups que nos ayuden a crear nuevas tecnologías y modelos de negocio.

La innovación debe ser clave en los próximos años para solucionar algunos de los problemas más importantes de la sociedad actual. Por ejemplo, la mejora de la calidad del aire en las ciudades. A mi juicio, una de las medidas más efectivas sería la renovación del actual parque de vehículos, que en el caso de España destaca por su antigüedad. Su renovación supondría la entrada en circulación de miles de vehículos más eficientes, con motores que reducen el consumo y las emisiones.

Al margen de estas medidas, en Repsol estamos convencidos de que el futuro pasa también por fomentar la movilidad sostenible. En este sentido, nuestra apuesta es el AutoGas, el combustible alternativo más utilizado del mundo con más de 26 millones de vehículos, del que somos líderes en España.

Otra de las palancas de nuestra estrategia empresarial es la digitalización, una herramienta que a mi juicio resultará clave para conseguir ser más eficientes y eficaces en lo que hacemos a través de soluciones como el cloud computing, la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT) o el big data. La incorporación de las últimas tecnologías digitales y de gestión de datos nos están permitiendo encontrar, producir y suministrar recursos energéticos de forma rentable y respetuosa con el entorno, mejorando por ejemplo la tasa de éxito de nuestros proyectos exploratorios.

En Repsol sabemos que todos los cambios que se están produciendo en el mundo de la energía son posibles y necesarios, pero también que debemos acometerlos de forma sostenible. Por eso, de forma voluntaria, nos hemos fijado 15 objetivos de mejora para el año 2020 en áreas como ética y transparencia, personas, operación segura, medio ambiente, cambio climático e innovación y tecnología. Todo ello teniendo como referencia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para el año 2030.

Además, en Repsol apostamos decididamente por la economía circular, un modelo de producción y consumo basado en la gestión sostenible de recursos, procesos y residuos. Este modelo reduce el consumo de materias primas y fomenta la reutilización de la mayoría de deshechos en otros sectores de la economía. En 2017 hemos puesto en marcha más de 100 proyectos de economía circular, ligados principalmente a la eficiencia energética, la búsqueda de fuentes alternativas o la reducción de nuestra huella ambiental.

En relación con la preservación del medio ambiente, me gustaría llamar la atención sobre el trabajo que estamos realizando para luchar contra el cambio climático, uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. En Repsol creemos que nuestro sector debe ser parte de la solución ante el cambio climático. Desde 2006 hemos reducido nuestras emisiones en 4,5 millones de toneladas de CO2, gracias a las inversiones realizadas para mejorar, a través de la innovación y la tecnología, la eficiencia energética de nuestras operaciones y productos.

Otra de las claves de nuestra estrategia de carbono es la apuesta por el gas natural. Creemos que este combustible representa una magnífica oportunidad para reducir las emisiones de CO2 a gran escala, puesto que sus emisiones suponen la mitad que las del carbón. De ahí la importancia de sustituir el carbón por gas natural en la generación de energía eléctrica. Por todo ello, nuestra compañía lleva años apostando por esta fuente de energía, que ya representa el 74% de nuestras reservas.

La mayor presencia del gas natural en el mix energético confirma que los hidrocarburos van a seguir siendo necesarios en las próximas décadas. Estamos convencidos de que ninguna fuente de energía es descartable a priori en esta etapa de transición hacia un futuro de bajas emisiones, ya que la sociedad necesita cada vez más energía. Si queremos garantizar que la reducción de emisiones es compatible con el crecimiento económico y la creación de empleo, todas serán necesarias en mayor o menor medida a medio plazo.

Nuestro futuro pasa por convertirnos en un proveedor global de multienergía, capaz de facilitar a cada persona la energía que necesita en cada momento de forma segura, competitiva y sostenible. Creo firmemente que, con el trabajo y el compromiso de nuestro equipo humano, estamos en el camino para conseguirlo.

Gracias a todos por su confianza.


firma del presidente

Antonio Brufau Niubó
Presidente